De amar al projimo

 Todos nos jactamos de ser buenas personas, diciendo "yo no le hago mal a nadie". Aparentemente seguimos el onceavo mandamiento, el mandamiento de Jesús plasmado en el nuevo testamento: "Amaras a tu prójimo como a ti mismo". Mc 12,31.

¿Y quien es tu prójimo?  Generalmente decidimos quien es nuestro prójimo. Si, porque trato bien a quien yo decido tratar bien y a quien considero indigno ni lo miro ¿y no es este tambien mi prójimo?

Como dijo Jesús: "Amen a sus enemigos y recen por sus perseguidores" Mt 5,44. "Si aman solamente a quienes les aman, que merito tiene? Mt 5,47.

Analizando la situacion de Venezuela, donde se vive entre o en alguno de los dos flancos políticos actuales, donde si perteneces a un bando despotricas del otro y peor aún, donde si alguna persona no muestra señas de pertenecer a tu bando, tambien se hace digno merecedor de tus desprecios. Ya sea que tengas o no razones, ya sea que el otro bando esté tan equivocado como tu lo pregonas, ¿no son igualmente tu projimo?

Y sobre las buenas acciones, tambien actuamos de acuerdo a nuestras propias reglas, porque para parecer buenos a la vista de los demás, estos tienen que saber lo buenos que somos. Asi, pareciera que estas buenas acciones no nos llenan, ni nos satisfacen ni un poco, sino que son realizadas con un objetivo fundamental: ser vistos y felicitados, cuando las enseñanzas de Jesús nos dicen: "Guardense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien" Mt 6,1. "Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas" Mt 6,2.

Cuando hables de amar al prójimo, no seas selectivo, ama a todos por igual, ayuda a todos por igual y comprende que no es necesario que se conozca tu buena acción.

Vive, aprecia, disfruta y ama!!!