Hace 2 años y medio descubrí algo en mi cuerpo que me cambio la vida. Luego de 1 mes de chequeos médicos y otro de espera de resultados, recibí el diagnostico: linfoma no hodgking.
Durante ese mes de espera ya sabia de que se trataba, solo era cuestión de determinar el tipo exacto de linfoma, estadio de la enfermedad y otras cosas, por lo que ya me iba preparando para lo que vendría.
Al día siguiente de recibir el resultado comenzaron mis preparativos, y a los 5 días recibí mi primera sesión de quimioterapia.
En general tolere muy bien los tratamientos. Fueron 6 sesiones RCHOP, de un día por sesión, y luego se intensificaron a 3 sesiones RICE, de 3 días por sesión.
Luego de este maratón de cambios en mi vida, perdida de cabello y otros mas, me realizaron el pet scan y recibí la gran noticia de que mi cuerpo estaba libre de linfoma, como continua y continuara en mi vida.
Con esta noticia, comencé a celebrar mi triunfo... con comida.
Durante el tratamiento lleve una dieta muy restrictiva, CERO grasas, cítricos, picantes, etc. Así que al estar libre comencé a introducir lo que me gustaba... y de que manera. Me excedí y luego vi los resultados.
Mis problemas de sobrepeso comenzaron en mi único embarazo. Aumente 10 Kg en los 3 primeros meses, luego 1 Kg por mes, durante el resto del embarazo, para un total de 16 Kg durante el embarazo. Al nacer mi pequeña la alimente exclusivamente con leche materna. Pero eso no me ayudo a bajar de peso y mantuve alrededor de 12 Kg de mas.
Con el pasar de los años he ido aumentando y aumentando, cada vez mas, básicamente por mi estilo de vida y de alimentación, hasta llegar al peso que tengo actualmente.
Cada día le doy gracias a Dios por esta nueva oportunidad que me presenta en la vida. Sin embargo, me siento muy culpable, porque con mi alimentación, no demuestro lo agradecida que estoy, sino que estoy desperdiciando lo que se me brinda. Es por esto que quiero cambiar y demostrar lo feliz que estoy de continuar con vida y curada!