Mi creencia antigua: pensar que los años te dan la experiencia, desestimando a los jóvenes, su capacidad de opinar y de hacer aportes a las situaciones de la vida.
Hoy comprendí que no son los años los que te dan la experiencia, sino que son las experiencias las que te dan la sabiduría. Y si, es posible que, a mayor edad, hayas acumulado mayor cantidad de experiencias que te hayan hecho más sabio, del mismo modo que, es posible, que a una corta edad la vida te haya hecho pasar por grandes experiencias que hayan aumentado tu sabiduría y especialmente tu modo de ver la vida.
Hoy acepto que todas las personas tienen su valor, que todas las personas con las que nos relacionamos en la vida, son maestros que vienen a aportarnos algo, a enseñarnos algo, o a hacernos ver algo de nuestra realidad. Hoy comprendo este dicho de "caras vemos, corazones no sabemos".
Hoy vivo, aprecio y disfruto como nunca y te invito a ti a hacerlo también.